Ambos son documentos, ambos pueden tener validez legal, pero no son lo mismo ni sirven para lo mismo. Entender la diferencia te ayuda a saber qué nivel de formalidad necesita cada acuerdo.
Es el que firman las partes involucradas, sin intervención de una autoridad que dé fe del acto. Un contrato de renta, una carta responsiva o un pagaré firmados entre particulares son documentos privados. Tienen validez legal, pero su fuerza como prueba depende de que estén bien redactados y firmados.
Es el documento que redacta y certifica un notario, dando fe de que el acto ocurrió como se describe. Tiene un nivel de certeza legal mayor porque cuenta con la fe pública del notario, y en muchos casos puede inscribirse en un registro público (como el de la propiedad).
La ley exige escritura pública solo para ciertos actos (inmuebles, testamentos, sociedades, entre otros). Para el resto, un documento privado bien hecho es proporcional a lo que estás formalizando.
Aunque no requiera notario, un documento privado gana fuerza con datos completos, fecha clara, y firma verificable —como la que da una firma electrónica con folio y sello de tiempo.
Los formatos de Firmamos están diseñados para que tus documentos privados queden lo más sólidos posible, sin necesidad de notario.
En Firmamos llenas y firmas el documento desde tu celular, con folio y sello digital verificable. Gratis para empezar.
Ver los formatos